jueves, 31 de enero de 2019

CARBOHIDRATOS EN EL FUTBOL

PUNTOS CLAVE
• La actividad de sprints repetidos, característica del fútbol, da como resultado una reducción neta en las concentraciones de glucógeno muscular, la cuál se ha asociado con una disminución del rendimiento hacia las últimas etapas de un partido.
• El consumo diario de carbohidratos debe ser proporcional al costo estimado de combustible de la sesión de entrenamiento o partido.
• La ingesta de 2.5 g de carbohidratos/kg de masa corporal (MC) en la “comida pre-partido” 3 h antes del ejercicio “llenará” los almacenes de glucógeno en el músculo y el hígado.
• La ingesta de 60 g de carbohidratos/h, antes y durante el ejercicio (incluyendo el medio tiempo) preservará el glucógeno endógeno y aumentará las concentraciones de glucosa sanguínea. Como resultado, los jugadores son capaces de mantener la carrera de alta intensidad a lo largo del partido,
lo que se ha identificado como un atributo clave en el rendimiento de los jugadores y equipos de fútbol del más alto nivel.
• El daño muscular como una consecuencia de los cambios frecuentes en la dirección, la desaceleración de los sprints y el contacto entre jugadores durante el partido puede afectar la síntesis de glucógeno después del ejercicio.
• Se está acumulando evidencia de que la ingesta de carbohidratos también tiene un impacto beneficioso sobre el rendimiento en habilidades, sin embargo se requieren futuros estudios para determinar el mecanismo exacto involucrado.

INTRODUCCIÓN

El rendimiento en el fútbol se caracteriza por explosiones de actividad muy intensa intercaladas con periodos de recuperación a intensidades de ejercicio relativamente bajas (Bansgbo, 2014). Los carbohidratos y las grasas son los combustibles que proporcionan al jugador la energía requerida para el entrenamiento y los partidos. La contribución relativa de estos combustibles durante el ejercicio dependerá de varios factores, incluyendo los almacenes de carbohidratos pre-ejercicio, la intensidad y duración del ejercicio, y el nivel de entrenamiento del jugador (Jeukendrup, 2003). No obstante, las actividades de alta intensidad en el fútbol como sprints, saltos, etc., están soportadas por la provisión de energía anaeróbica. En un sprint de 6 s, el glucógeno contribuirá aproximadamente al 50% del intercambio de ATP dentro del músculo (Cheetham et al., 1986). Así, la actividad de sprints repetidos resulta en una reducción neta en las concentraciones de glucógeno muscular. Las concentraciones bajas de glucógeno muscular se han asociado con una disminución del rendimiento, al medirse como distancia cubierta a alta intensidad hacia las últimas etapas de un partido (Bendiksen et al., 2012). El análisis de fútbol del más alto nivel ha revelado que la habilidad de mantener la carrera de alta intensidad y los niveles de dominio de habilidades, especialmente en las etapas finales de un partido, son atributos clave de un jugador del más alto nivel y de un equipo exitoso (Mohr et al., 2003). Así, el mantenimiento del glucógeno muscular y de las concentraciones de glucosa sanguínea pueden ser importantes en el soporte de las demandas físicas del fútbol y también de otros factores que contribuyen al rendimiento en el fútbol tales como la agilidad, ritmo, habilidades y toma de decisiones.
Aunque los mecanismos exactos todavía están por determinarse, el consumo de carbohidratos antes y durante la carrera intermitente puede retrasar la fatiga y mejorar el rendimiento. Para este fin, esta revisión actual discutirá aquellos estudios que han investigado el consumo de carbohidratos en preparación para, la participación en, y la recuperación del ejercicio específico del fútbol. 




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